La personalidad apasionada de Ernesto Guevara hizo que creara lazos fuertes con sus amistades, y que muchas de ellas lo hayan acompañado en momentos importantes de su vida. Sus amigos tuvieron un gran respeto por su capacidad de mando, su disciplina y su incesante necesidad de superación.
Tuvo grandes amigos de la infancia entre los que se destacan Alberto Granado y Carlos Calica Ferrer, que lo acompañaron respectivamente en sus viajes por Latinoamérica y que fueron importantes al momento de influir en la decisión de ser medico.
De todos sus amigos de la juventud, con la que mantuvo una de las relaciones más afectuosas, fue con Tita Infante, alumna de la facultad de medicina de Buenos Aires, dos años mayor que él e integrante de la Juventud Comunista.
Guevara conoce, en la Paz, Bolivia, en el transcurso de su segundo viaje por América realizado en 1953 a Ricardo Rojo, un abogado argentino que huyó de la persecución del peronismo.
Luego de la muerte de Ernesto, Rojo escribirá un libro sobre su vida: "Mi amigo El Che".
Ernesto mantuvo entre las más destacadas, una fuerte amistad con Camilo Cienfuegos, basada sobre todo en el respeto y la admiración mutua.
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